Mike, el gallo que vivió sin cabeza
Esta increÃble historia empieza allá por 1945 cuando un Lloyd Olsen decide hacer una sopa para la cena con un gallo de 5 meses, más que ese dÃa se encontraba la suegra en casa.
Lo mandan a escoger y liquidar la cena, para lo cual escogió a Mike, un gallo “cebao” y con un hacha calculó efecuar lo mejor la labor, pero falló. El hachazo no cortó la yugular el cerebro y le dejó un oÃdo, que para sorpresa de Lloyd no hizo mella en la habilidad de Mike de caminar como si nada hubiera pasado, ese tarde del 10 de seteimbre de 1945.
Lo más increÃble fué que Mike continuo vivo a la siguiente mañana, aunque su cabeza con todo y pico yacÃa debajo del ala. Despúes de varios dÃas Lloyd decide llevarlo a la Universidad de Salt Lake Utah para encontrar una explicación.
El gallo Mike vivió 18 meses sin cabeza, para lo cual su dueño lo alimentó con un gotero e introduciéndole maÃz manualmente en la traquea, hasta que una de tantas se atragantó muriendo asfixiado, no si antes depararle a Lloid jugosos ingresos producto de su fama, que se dice, fueron hasta $4,500 en un mes, suma considerable para esa época.
Mike de 2 1/2 libras, llegó a pesar 8 libras hasta el dÃa de su muerte, y llegó a estar asegurado en $10,000. Su fama y habilidad para sobrevivir fué reconocida por revistas como Time y Life.
El evento no pasó desapercibido en la ciudad de Fruita, Colorado donde todavÃa se commemora el hecho y se celebra con una feria en su honor, incluso le tiene un página web para recordar el hecho: http://www.miketheheadlesschicken.org/
“La historia nos recuerda que siempre en la adversidad abrá una luz de esperanza, por más pérdida que este una causa, de igual forma el Gallo Mike nos deja una enseñanza: lo que se logra con mucha ganas de vivir y el cuidado de unas manos amorosas”

Pensamiento del DÃa
No desees demasiado, ni pienses que lo que deseas es lo único adecuado o necesario. Solo deberÃas desear aquello que Dios desea.
Henri Amiel

